7 de febrero de 2010

Necesito entrar...

La puerta nunca se abrió, nunca.
Ni la llave que se creó para abrirla, ni los poderosos hechizos que pronuncié pudieron con la bestia que se esconde detrás, al acecho. Mi desconcierto vence a mis nervios y entonando la canción del miedo avanzo para derrocar a la bestia de mi reino...